La Ciudad de México ha crecido hacia arriba porque el suelo se volvió inhabitable. Los ricos viven sobre las nubes, en torres de cristal, mientras que los pobres se amontonan en los niveles inferiores, respirando el humo de las fábricas. La tecnología es una religión y una maldición.
Los Suburbios Bajos
El nivel más bajo, donde la niebla tóxica nunca se despeja. El aire huele a cable quemado y aceite rancio. Los vendedores de tacos sintéticos gritan entre cables colgantes que sueltan chispas constantemente.
